¿CASTIGARON LOS BORBONES ECONOMICAMENTE A CATALUÑA?


¿CASTIGARON LOS BORBONES ECONOMICAMENTE A CATALUÑA?

El centralismo lejos de perjudicar a Cataluña, la benefició enormemente. Esta, que ya contaba con el “embrión” de la revolución industrial a fines del s. XVII, mediante esas políticas centralizadoras, como el catastro, la apertura de todos los puertos españoles al comercio con América, la abolición de los aranceles entre reinos, y el disfrute aún de unos importantes privilegios fiscales con respecto a Castilla, pudo desarrollar un espléndido comercio transatlántico. Y dicho comercio dio lugar en el s. XIX a una importante industria textil, algodonera, de exportación de vinos y esclavos que convirtió el puerto de Barcelona en un referente para toda Europa.

Por el contrario, Castilla se despegó de la revolución industrial. La carga fiscal que tuvieron que asumir sus burgueses para paliar las deudas de las guerras y la corrupción de los validos de los reyes, les hacían desprenderse rápidamente de sus negocios para comprar tierras y títulos nobiliarios que les eximiesen de pagar impuestos, y convertirse en rentistas.

Como explica el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Oviedo, Dr. Ubaldo Gómez, la carga tributaria sobre Castilla la llevaría a la quiebra, y el continuo reclutamiento de jóvenes para paliar las bajas de las tropas reales, a la despoblación en la meseta. Entre el s. XVII y el s. XVIII se produjeron seis suspensiones de pagos en España. Todavía quedaría otra más en el XIX.

Posiblemente el esplendor económico de Cataluña ayudó a que, cuando en el 1810 la política de Napoleón, tras la invasión francesa, independizó a Cataluña de España y el catalán aparecía como lengua co-oficial con la senyera colgando del balcón de la Generalitat, los catalanes hiciesen caso omiso y continuasen luchando junto al resto de los españoles contra las tropas francesas. En el 1812 se firmaría la primera constitución española, “La Pepa”, con la aprobación de varios políticos catalanes, y dos años más tarde terminaría la guerra de la independencia española o guerra del francés para los catalanes.

Una España devastada tras la guerra napoleónica trataría de modernizarse aplicando las ideas liberales que ya se aplicaban por toda Europa. Los políticos liberales estaban sometidos a los intereses de la oligarquía industrial catalana y la oligarquía terrateniente castellano-andaluza quienes, mediante sufragios amañados en los que votaban menos del 1% de la población, o el apoyo a levantamientos armados militares y populares, ponían y quitaban gobiernos a sus anchas.

Estos oligarcas se verían afectados por un enemigo inesperado: el carlismo. Se apoyaba en la población rural más ultraderechista, católica, contrarevolucionaria y anti-industrializadora, y por un clero reaccionario que se oponía a la desamortización de los bienes eclesiásticos. Añorando el Antiguo Régimen, enarbolaban la bandera de la Cruz de Borgoña, la bandera de España durante el periodo austracista. Para sorpresa de los modernos nacionalistas catalanes, resulta que el apoyo de estos carlistas al régimen foral, les permitió hacer de Cataluña y País Vasco sus principales focos de levantamientos, siendo la primera el foco de de la segunda y tercera guerras carlistas. De escisiones del carlismo nacerán los futuros partidos políticos PNV y UDC catalán, y los seminarios de ese clero reaccionario serían la base ideológica de ETA y muchos lideres independentistas actuales. El carlismo contribuyó a endeudar aún más al estado debido a las constantes guerras.

El caso es que la historia no muestra tampoco discriminación de los políticos liberales hacia los oligarcas catalanes. Durante el primer tercio de siglo hubo una conjunción de intereses entre ambos, terratenientes e industriales, y del mismo modo que se hizo en Europa, se aplicó una política prohibicionista a las exportaciones. Se beneficiaron ambos de aislar para sus productos a una creciente demanda interna proveniente de las colonias y del crecimiento demográfico en la península tras la guerra. Los terratenientes mantendrían su producción cerealista ajena a competidores manteniendo precios estables y los oligarcas industriales se aislaban de la competencia de potencias industriales más avanzadas y competitivas.
A mediados de siglo, se inicia un debate entre proteccionismo y librecambismo que sí implica la expresión de posturas antagónicas, bien la oligarquía catalana interesada en proteger su mercado interno, o bien la oligarquía terrateniente, que mientras se beneficiaba de la posibilidad de exportar los excedentes agrícolas generados por el incremento de la superficie cultivada, no veía ningún inconveniente en abrirse al capital extranjero. El norte de Europa mostraba una tendencia aperturista a los mercados exteriores ya que la industrialización y crecimiento demográfico conllevaba la necesidad de adquirir productos agrícolas y minerales, especialmente plomo para las ciudades.

Paradójicamente, los que tratan de instalar esta política librecambista son los liberales progresistas, que promovían una mayor velocidad que la aplicada por los tímidos liberales moderados a la hora de efectuar la desamortización de bienes eclesiásticos, una mayor descentralización en los municipios donde los moderados habían colocado alcaldes afines y la apertura a los mercados exteriores. Estos progresistas fueron apoyados por la burguesía urbana de las grandes ciudades como Madrid, Zaragoza y Barcelona, que participaron en el levantamiento militar protagonizado por el general Prim, catalán de Reus, y Espartero. Y fueron estos los únicos que trataron de aplicar una medida librecambista seria, el acuerdo con Gran Bretaña, que podría haber afectado a la industria catalana, y que en Barcelona dio lugar al levantamiento popular de la Jamancia. Por una vez unidos proletariado y burguesía catalana, tratando de impedir lo que consideraban un daño a su industria, fueron bombardeados por Prim durante 13 horas, aplicando la proclama de Espartero: “para que España vaya bien hay que bombardear Barcelona cada 50 años”. Seis meses después, un pronunciamiento militar liderado ahora por los moderados, terminaría con solo tres años de gobierno progresista, dando paso a un gobierno moderado de diez años en manos del general Narváez que mantendría en la regencia a Isabel II. Contradictoriamente hoy en día se pueden encontrar en Cataluña estatuas y calles en honor a Espartero y Prim, pero ninguna a Narváez.

Los moderados aplicarían una política proteccionista con leve aperturismo para captar capital extranjero que financiase la red ferroviaria, como la primera línea de ferrocarril construida en España, Barcelona-Mataró, con capital inglés y catalán, y para vender a capitales ingleses toda la potente industria siderúrgica que se había originado en Andalucía, el segundo eje de industrialización en España y un referente europeo. Se permitió la exportación de productos agrícolas mediterráneos que benefició a regiones exportadoras como Murcia, Valencia y la Andalucía marítima. El mercado de cereales de los terratenientes castellano-andaluces no era especialmente competitivo, y no se vio beneficiado por el leve aperturismo. Mientras tanto se protegió mucho la importación de manufacturas que reservo el mercado interno a la industria catalana.

La total convergencia de intereses entre ambas partes de la clase dominante, terratenientes e industriales, que se produjo en el último tercio del siglo XIX, provocó un incremento arancelario que convirtió a España en uno de los mercados más proteccionistas del mundo hasta la salida de la autarquía y el Plan de Estabilización de 1959 pilotado por los tecnócratas del Opus Dei de la época franquista.

Al finales del s. XIX se había desarrollado un eje de industrialización norte-periferia que convirtió al País Vasco en el centro de la industria siderúrgica, con Bilbao como capital industrial y financiera del norte, y una Cataluña donde se había desarrollado una potente industria textil y algodonera, con Cuba como el enclave comercial más fructífero que nunca antes había tenido la industria catalana, y con el puerto de Barcelona como base del intercambio comercial entre América y España. Muchos catalanes habían acudido a la isla a hacer “las Américas” volviendo enriquecidos y llenando Cataluña de bonitas casas coloniales. En el 1900, en Cataluña se localizaba el 94% de los usos mecánicos españoles y el 90% de los telares mecánicos.

Manuel González Portilla, de la Universidad del País Vasco, explica textualmente que "las políticas proteccionistas que potenciaron dicho eje, terminarían también en el tren secular frenando el dinamismo del mismo, mientras convertían al mercado español en un mercado cautivo y explotado".

Particularmente desconozco cuando empezó a contar el tiempo Joan Sales para expresar su famoso “durante 500 años los catalanes hemos sido unos imbéciles…”.

15 comentarios:

  1. JOAN SALES, SE QUEDA EN MITAD DEL CAMINO, PUES SOLO DICE EL TIEMPO QUE HAN SIDO, FALTA EL QUE SON Y EL TIEMPO QUE LO SERAN.

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  2. "" El centralismo lejos de perjudicar a Cataluña, la benefició enormemente "". Esta frase no sé de cual historiador se extrae, pero entiendo que la metió a voleo y para quedar bien con alguien: El Catastro... el cual dice ser cosa buena para Catalunya, se trataba de un nuevo impuesto que proporcionalmente elevó la carga de los catalanes un montón de veces mas - y sin recibir nada a cambio -. Y encima no abolió ninguno de los antiguos impuestos que encima fueron confiscados por el mismo Felipe V, razón por la cual aquello se convirtió en una carga fiscal sin precedentes. Por no hablar del invento militar - dada la poca confianza que tenia a los catalanes - representaba tener que procurar la manutención de las tropas Felipistas alojadas en la Ciudadela de Barcelona y que por supuesto iban a gastos pagados por Catalunya.

    Pero para que el independentista se haga una idea de lo que representaba EL CATASTRO, podriamos resumir - y se puede comprobar en el link que adjunto ( encima en castellano ) http://www.sapiens.cat/ca/notices/2012/11/siglo-xviii-el-catastro-el-castigo-de-felipe-v-3035.php - que en 1720 los impuestos ordinarios que ya existian, representaban el 17,13%. Los nuevos impuestos indirectos el 16,35% y .....atentos porque el 66,45% eran debidos solo por el Catastro - de alguna forma teniamos que pagar los gastos de su guerra -. Los lugareños ya lo apodaban el "Catástrofe". Sin contar la manutención de las tropas que estos comian aparte. Luego, comprenderán que los historiadores catalanes se pongan nerviosos cuando comprueban que la historia de España la han escrito cuatro literatos de ciencia ficción.

    Y encima, digo que encima, se cargó nuestras Constituciones, clausuró nuestras universidades ( apodadas por Felipe como fomento de maldades, el muy animal ). El catalán por supuesto lo eliminó. Tampoco fue absoluta la defección de las clases altas, que disponían de un conocimiento suficiente de la lengua que se quería implantar. Esta minoría ilustrada, generadora de lo que a menudo se llama alta cultura (ámbito público), veían en el uso del castellano un triunfo más de la razón, mientras que utilizaban el catalán en sus relaciones interpersonales (ámbito privado). http://www20.gencat.cat/portal/site/culturacatalana/menuitem.be2bc4cc4c5aec88f94a9710b0c0e1a0/?vgnextoid=23885c43da896210VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&vgnextchannel=23885c43da896210VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&vgnextfmt=detall2&contentid=df35edfc49ed7210VgnVCM1000008d0c1e0aRCRD&newLang=es_ES

    Procuraré ampliar mi respuesta a su apartado, pero en estos momentos me es complicado por falta de tiempo. Discúlpeme.

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    1. De nuevo le agradezco su comentario, pero por lo que deduzco al final de su escrito, nuestro debata nos esta robando de forma importante el tiempo.

      Le rebatiré primero ambos puntos que usted comenta, el perjuicio del catastro a Cataluña y el perjuicio general de las políticas borbónicas, copiando y pegando lo que la Generalitat muestra en su web, apartado de historia, Siglo XVIII. Rebrote económico y absolutismo político:

      “A pesar de la castellanización de la administración, las tensiones persistentes entre la Junta de Comercio y las instituciones borbónicas, el agrarismo predominante entre los ministros reformistas y la superficialidad de las propuestas económicas que llegaban del gobierno, en Cataluña prosperó la economía y con ella la sociedad. Serían claves otras medidas reformadoras, como el nuevo impuesto único del catastro y el decreto de libre comercio”.

      Es cierto que la Generalitat en su web trata el esplendor económico que experimento Cataluña en s. XVIII, como debido principalmente a ciertos cambios modernizadores en los cultivos catalanes que ya supusieron una agricultura enfocada a la venta y no al consumo. Les reconozco este mérito, pero particularmente atribuyo el crecimiento de la económica catalana a la apertura comercial del puerto de Barcelona con América, y otras políticas ilustradas, lo que supuso un mercado inmenso para sus productos desde el mismo puerto catalán. Obviamente, ellos fueron unos de los pocos mercados en España que supieron modernizar su industria para ofrecer productos manufacturados demandados en la época a las colonias, pero no los únicos.

      Ante la queja del señor Puig con respecto al incremento de impuestos tras la aplicación del catastro, resulta muy ilustrativo las conclusiones de Gonzalo Martínez Díez, catedrático de Historia del Derecho Español, 1976:

      “El desequilibrio fiscal por habitante en contra de la Corona de Castilla con respecto a la de Aragón varió entre cifras de un 400% superior en 1553, a un 838% en 1623 y hacia 1833, si cada castellano pagaba 29,5 reales, los de la corona de Aragón pagaban 11,5”.

      Y lo cierto es que hasta mediados del s. XIX, Castilla sufriría aún una carga fiscal irritantemente superior a la de los otros reinos. Muchos académicos como EMILIANO FERNANDEZ DE PINEDO Y FERNANDEZ Universidad del Puis Vasco, Manuel González Portilla Universidad del País Vasco o Dr. Ubaldo Gómez Universidad de Oviedo prueban que el déficit en el desarrollo industrial castellano en los s. XVIII y XIX se debe a esta excesiva carga fiscal en sus industrias, que como comento en el artículo, la acabaron llevando a la quiebra.

      Cierto es que los catalanes no estaban acostumbrados a estas cargas fiscales que solo soportaban los castellanos y andaluces, y aún con el catastro, hasta la reforma tributaria de Alejandro Mon en 1845, no se unificaría tributariamente a Castilla con la antigua Corona de Aragón, pero ya era demasiado tarde para los castellanos.

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    2. Ya que el Sr. Puig me ha hecho merodear de nuevo entre los documentos que usé para elaborar el blog, le pegaré un texto del trabajo realizado por EDUARD0 ESCARTIN: EL CATASTRO CATALAN: TEORIA Y REALIDAD, muy ilustrativo sobre las diferentes opiniones que existen con respecto a la aplicación del catastro por Felipe V en Cataluña.

      “El Catastro era considerado en el cuadro de la Hacienda Borbonica como un equivalente de las alcabalas, cientos y millones de Castilla y Leon o sea que, por una parte, suplia las rentas provinciales y por otra pretendia implantar una de las directrices reformistas básicas de la Ha- cienda del siglo XVIII y de los siguientes: gravar: los súbditos propor- cionalmente a sus posibilidades economicas.
      Pero el carácter de imposicion destinada a pagar el ejercito acuartelado en Cataluña, y el importante papel que este jugo en su recaudacion en la primera mitad del siglo acentuaron aun mas el aspecto represivo del impuesto

      Concluyendo con la opinión general:

      Lo primero que se aprecia en los papeles citados es que en 1786-87 la valoracion total del Catastro ha cambiado tanto por parte del gobierno y sus representantes como de las fuerzas vivas catalanas, respecto a 1722. Por aquella fecha en Barcelona se consideraba que el Catastro era demasiado gravoso y por lo tanto injusto, Madrid, por el contrario, pensaba que era muy ajustado a la riqueza del País y que era proporcional a la riqueza del Principado. Sesenta y seis años mas tarde las posiciones se habían invertido, Barcelona lo consideraba adecuado como imposicion directa a sus riquezas y Madrid creia que era injusto dado que no gravaba en la proporción que marcaba el propio impuesto la riqueza del país, la cua1 había crecido enormemente desde que se fijó la cifra de los 900.000 pesos. Al gobierno central le retuvo el hacer un nuevo censo de la riqueza de Cataluña el problema burocratico y administrativo que ésto le representaba sobre todo al coincidir con el cambio de reinado (1788), y empezar la política exterior a absorber todos los esfuerzos y recursos”.


      Doy por con esto por concluido el asunto sobre el catastro y perjuicio económico de los Borbones contra Cataluña. Por lo demás recomiendo la lectura de ESPAÑA SIEMPRE PERSIGUIÓ EL CATALÁN en MITOS DEL NACIONALISMO CATALAN, también en el Blog, los lectores podrán entender que la realidad es que los Borbones no prohibieron el uso del catalán en la administración civil, sí en la estatal, y en la enseñanza que solo afectaba a un 10% de la población.

      EL CATASTRO CATALAN: TEORIA Y REALIDADpor ... - RACO
      www.raco.cat/index.php/.../article/.../16517...

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    3. Con respecto a los escritos de la Web de la Generalitat, reconozco haber leído muchos de sus artículos de historia y de hecho he usado su información, pero ciertamente están muy sesgados. Ejemplos de ello es tratar a Cataluña como un país diferente a España, y como ejemplo, especificar que por ello no podía comercializar con América más que através del puerto de Barcelona, como "resto de países europeos" cuando lo cierto es que Cataluña podía comercializar con América a través de este puerto como el resto de reinos españoles, en contra del resto de países europeos que no podían pisar tierras americanas.

      Otros ejemplos de la malintencionada tergiversación histórica de la Web de la Generalitat es tratar los episodios que han afectado a toda España, el periodo romano o la invasión árabe por ejemplo, completamente desligados de la historia de Cataluña. La invasión árabe fue provocada por una traición de los condes de la Tarraconenses al rey de Spania, y la web trata la invasión completamente desconectada del resto de la nación, cuando esta estaba ya estaba unificada políticamente bajo un mismo rey, Don Rodrigo o Roderic. Solo se menciona a este en el apartado de la web: Los visigodos y lo hace en esta forma:

      “la escisión del reino entre Akhila, monarca legítimo, que concentra su poder en la Narbonense y Tarraconense, y Roderic, usurpador, refugiado en la Lusitania, pueden entenderse de diferentes maneras: como un retorno a los momentos iniciales del reino o quizás como un apunte del futuro inmediato”.

      Esta visión histórica no la comparte hoy día ningún historiador, y todos reconocen que, bajo el derecho visigodo y votado en asamblea de nobles, Don Rodrigo fue el rey legítimo de España que no quisieron aceptar los partidarios de Águila II (Akhila) del Noreste penínsular (región catalana).

      Sr. Puig, le recomiendo de nuevo leer Wiki o Viquipedia, pero usted no lo quiere hacer porque en estas páginas no encuentra nada que corrobore su tergiversada interpretación nacionalista de la historia.

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  3. En referencia a su último párrafo, siempre consulto tanto la Wiki como la Viki, pero... en algunos casos.... francamente, desoigo sus referencias por inconcisas y a veces incluso me atrevo a decir partidistas. En todo caso, aconsejaria NO confiar toda la información a unos escritos "a veces" malescritos, posiblemente manipulados y muy especialmente.. como decia, sesgados en su información, que esto es lo peor ( de hecho usted mismo usa como enlaces a sus escritos una mayoria de páginas que no salen de la Wiki, luego no se a que viene su interés por su parte de que los comentaristas usemos la Wiki para nuestros métodos de información - por otra parte, espero convenga que si han habido algunos enlaces de Wiki a mis respuestas - ). Pero para que se entienda que su consejo es gratuito, yo mismo nunca acudo a la web de vozbcn - web claramente españolista y partidista -, la cual usted si usa claramente como referencia histórica ¿?. Y no es Wiki.

    Ciertamente hoy la Wikipedia es una fuente inacabable de información, la cual debemos agradecer tanto por su gratuidad como por su abasto ..... pero por supuesto que con reservas. Como seguro usted sabrá, editar un artículo o referencia en ella es posible por cualquiera con ganas de escribir. Yo mismo hoy podria inventarme un artículo y esperar a que otro ( usted mismo ) saliera a rectificarme editando mi contenido ( sin avisarme ), y yo volver mañana y vuelta a empezar. ( han habido casos de políticos americanos que han modificado su currículum favoreciendo su imagen por motivos electorales. Sin mas. ). http://charlatanes.blogspot.com.es/2012/11/la-neutralidad-de-wikipedia-en-espanol.htm

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  4. De todas formas, personalmente nunca dudo en consultar la Wiki y aprender de ella. Hasta que algo no cuadra y empiezas a buscar alternativas.

    Por poner un ejemplo a lo que me refiero ( y dada su erudición - que por supuesto hablo en serio - quizás esto podria interpretarlo a modo de pregunta para su posible explicación ): Cuando en su misma intervención dice // " Por el contrario, Castilla se despegó de la revolución industrial. La carga fiscal que tuvieron que asumir sus burgueses para paliar las deudas de las guerras y la corrupción de los validos de los reyes, les hacían desprenderse rápidamente de sus negocios para comprar tierras y títulos nobiliarios que les eximiesen de pagar impuestos, y convertirse en rentistas. " // ....no estariamos hablando por casualidad de la oligarquia castellana practicando su cultura rentista, no trabajadora y curiosamente tan admirada en castilla ? y lo digo porque dispongo de alguna lectura ( revista ) que algo comenta al respecto, aunque claro, comprendo que los trazos de esos posibles rasgos castellanos no salgan como valores a destacar del imperio Español en la Wiki. Es esto posible ?

    Asimismo las webs catalanas no tratan ( especialmente ) la historia de Castilla y no hay historiadores ni revisionistas que se apunten a "juzgar" la cultura de Castilla como una simple postura acomodada y con valores tan escasos ( de hecho, he leido que Carlos I de España no tuvo ningún problema con Catalunya, con la cual PACTABA siempre el precio de su soberanismo. ) Luego entenderia que nos podamos quedar sin alguna curiosidad aclaratoria a las quejas de los castellanos por un supuesto exceso en los impuestos dle siglo XVIII.

    También cuando dice // " El carlismo contribuyó a endeudar aún más al estado debido a las constantes guerras." //. Pienso... estamos hablando de una guerra de guerrillas. Cuanta deuda extraordinaria puede contraer un estado por unas simples ( aunque no menos importantes socialmente ) guerras de guerrilla ? Realmente ella era un problema económico ?. No hay datos para determinar el dispendio ?. Tan graves eran esas guerras de guerrillas para llevarla a la bancarrota al estado ? Me temo que este no era el problema.

    Al resto de escritos, francamente, al no poder enlazar y citar los párrafos, me dificulta enormemente contestar "por partes". Pero le aseguro que tengo reservas a TODAS sus afirmaciones. Y como yo, todos los independistas mas o menos con ganas de saber la verdad.

    Y un saludo, por supuesto. La historia de España es apasionante.

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    1. En términos generales, todos los españoles reconocemos a los catalanes su capacidad comercial, de trabajo y todos los consideramos como el vértice de modernización de este país. Pero los catalanes también han cometido el mismo error que el resto de los españoles: depender en exceso del mercado interno de las colonias y con España, haciendo que su industria fuese comparativamente poco competitiva y aislada, motivo por el cual lo pasaron tan mal con la pérdida de Cuba.

      Los catalanes tienen una percepción de rentistas sobre el resto de españoles, que se ajusta poco a la realidad. El rentismo era, y es, algo que se da entre la nobleza históricamente, en el pasado menos de un 10% de la población, y es muy criticado por todos los españoles, también los castellanos. Por supuesto no consideramos igual a la duquesa de Alba que a Florentino Perez. Bien sea por el ideal católico, por la dureza de la meseta o por las necesidades históricas de los castellanos, en Castilla, y en el resto de España, existe una cultura del trabajo duro, de luchar de sol a sol y de hacer bien el trabajo. Quizás no seamos grandes comerciales fuera de Cataluña, pero nuestros productos tienen una calidad excelente, y eso es vender. Y lo que antes eran campesinos, hoy es una población urbana, trabajadora, que sigue adelante, que ha creado en Madrid uno de los mayores centros comerciales del mundo, y que sigue avanzando y explotando aún un gran mercado lleno de posibilidades en América y el Magreb.

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  5. Estimado Joaquim, le agradezco mucho sus comentarios y voluntad de debate, y créame no soy ningún erudito, simplemente me he querido informar sobre este tema, obtener información, y las sorpresas que obtuve me llevaron a crear el blog. Ciertamente no puedo usar siempre Wikipedia, ya me gustaría pues lo pondría todo más facil, pero como usted mismo comenta, Wikipedia suele ofrecer una información bastante general de los acontecimientos históricos, y para temas específicos no queda más remedio que usar artículos académicos escritos al respecto, por ejemplo la presión fiscal sobre Castilla y Cataluña a lo largo de los siglos, los problemas demográficos, o las peculiaridades del desarrollo industrial.

    Tanto yo mismo, como la mayoría de estudiosos en el tema, reconocemos esa filosofía rentista entre la nobleza y burguesía castellanas, pero la explicación esta en la carga impositiva a la industria, que como comento en el artículo, llevaban a los burgueses castellanos a la compra rápida de títulos nobiliarios en cuanto hacían dinero para ser eximidos de impuestos y vivir de las rentas de la tierra. Por aquel entonces, s.XVII, la agricultura catalana tenía un carácter minifundista, y de pequeñas porciones de tierra uno no se hacía rico, al contrario que en Castilla, lo que llevó a los catalanes, dado también su falta de recursos, "a sacar las castañas del fuego", como así ocurrió en Inglaterra y Holanda, y buscar otras vías para progresar. La vid, aguardientes, etc eran cultivos que podían comercializar y exportar y hacer dinero con ello, sin depender de estos cultivos para su consumo y subsistencia como así ocurría en Castilla. Esto es algo reconocido y admirado a los catalanes, de hecho los llamaban los holandeses del sur.

    También es cierto que la conquista de América supuso a España una gran ventaja comparativa con respecto a otras potencias europeas, pero a largo plazo fue un lastre para nuestra economía. No necesitábamos luchar por la tierra en Europa, teníamos toda la que queríamos, así como un gran mercado, y lo que parecía una fuente inagotable de oro y plata. Cuando los recursos se terminaban solo teníamos que extraer más, hasta el punto que por culpa de la corrupción y robo de los validos de los reyes, y la necesidad de financiación de la constantes guerras con el resto de potencias para acabar con nuestra hegemonía, entre el s. XVII y el s. XVIII se produjeron seis suspensiones de pagos en España. Las vetas de las minas de plata habían llegado a roca dura, y su extracción ya no podía ser tan rápida como para pagar a tiempo los intereses de la deuda. Castilla en general no se desarrolló industrialmente, a pesar de las medidas ilustradas para incentivarla, porque no lo necesitaba. El trabajo manual se percibía como algo vil para la nobleza, y la monarquía llegó a cambiar los estamentos nobiliarios para acabar con esta concepción, pero aún así tenían todas las colonias para exportar los excedentes del campo, la industria lanar española del s XVII era la más fructífera de Europa y siempre estaba la plata americana para financiar los “agujeros”, por tanto vivir de las rentas de la tierra no implicaba ningún problema hasta el s. XVIII en que las colonias se comenzaron a independizar y esa economía arcaica y católica española basada en la renta de la tierra no era competitiva.

    Y ahí aparecieron los catalanes y los vascos, para introducir a esa España del antiguo régimen en el "tren de la industrialización". Pero como vemos, la población rural catalana y vasca también tenía ese componente arcaico, católico, antiindustrializador del antiguo régimen, y amigo Joaquim, aquellas guerras carlistas no fueron meras guerras de guerrillas como usted plantea, sino verdaderas guerras civiles en toda España que complicaron mucho la gobernabilidad del país.

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  6. Agradezco sus explicaciones.

    Un saludo.

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  7. Interesante debate, que desde luego corrobora como los nacionalismos se montan sobre mitos. Y tanto el español como el catalán no escapan a esa premisa.
    A los Austrias los padecieron en toda España, pero sobre todo los pecheros castellanos (o sea, ni en Navarra, ni en el reino de Aragón), pues la plata de América apenas daba ya para pagar las interminables guerras.
    Mal que nos pese, si es que nos pesa, los Borbones fueron mejores administradores, y desde luego favorecieron la laboriosidad catalana.
    Y en este punto hay algo de lo que se habla poco y que me gustaría resaltar, porque se simplifica en exceso al vincular sólo y exclusivamente la industrialización catalana con América. Me refiero a la expansión catalana a partir de 1720 en el resto de España, tanto en el interior como en la costa. Se fundaron factorías catalanas por todo el litoral peninsular (incluida Portugal). Los navegantes catalanes fueron a la busca de la sardina, lograron arrebatar el monopolio de la salazón en España a los ingleses -que lo tenían con el bacalao- y acabaron por dominar los circuitos del atún. La concesión borbónica en cuanto a la Matrícula de Mar, esto es, la posibilidad de pecar sin la obligación de ser llamados a filas, favoreció esta expansión, pero, en cualquier caso, fue obra de hombres decididos y emprendedores.
    En Cantabria se aprendió de ellos, en Galicia se pretendió hasta expulsarlos, en Andalucía llegaron a fundar hasta un pueblo, Isla Cristina, que se convertirá en uno de los principales puertos pesqueros de la península.
    Y no sólo se trataba de la costa, entre Castilla y Extremadura "apenas hay pueblo de consideración -escribirá Larruga- en que no se haya establecido algún catalán". En villas y ciudades la manufactura catalana se vendía en abierta competencia a la local; en las playas los catalanes pescaban con artes de "bou", bastante contestados por su efecto letal sobre el pescado, incluso por el catalán Sáñez Reguart. Pero aparte de algunas disputas dialécticas, no conozco ningún caso en que metieran fuego a las artes de pesca catalanas o a sus mercaderías, ni nada por el estilo. Efectivamente, tanto en tierra como en el mar imponían la industrialización y contra eso ya era inútil luchar.
    El resultado no fue tan malo para Cataluña. Cuando Napoleón invadió España, intentó atraerse a los catalanes respetando su lengua y su cultura. Los catalanes le dieron un corte de mangas en sus propias narices, señal de que la cosa no les iba tan mal, o por lo menos no les iba peor que al resto de España.
    En fin, a mi personalmente me parece una mala idea ser independentista, máxime porque la dependencia ha sido bastante relativa en los últimos 300 años -al margen de periodos nefastos-. Pero allá ellos. Ahora, querer vender al resto del país su papel de "Cenicienta" es faltar a la historia: los catalanes pusieron el esfuerzo y el resto de España les abrió la puerta porque los consideraban también españoles. Si esto no hubiera sido así, otra hubiese sido la historia de Cataluña. Y estoy convencido que mucho menos brillante.

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    1. Muchas gracias Antonio por compartir conocimientos.

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  8. El único borbón ilustrado,fué Carlos III,el único que arrojó luz en 300 años de tinieblas.Los Borbones suponen la consumación de la decadencia española en el exterior y la ruptura total en el interior (centralismo vs nacionalismos)

    A mi juicio,la idea de España como proyecto viable se destruye con la instauración borbónica,jaleada por una masa social ignorante,corrupta y vengativa (nuestro adn más oscuro,sobre el que se alimenta el poder actual,les suena?)

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    1. Le agradezco su comentario, aunque no estoy de acuerdo como podrá intuir al ser yo el autor del escrito que comenta.

      Opiniones podemos tener todos, pero la lectura objetiva de los datos, nos dice que fueron precisamente los primeros borbones, los monarcas que sanearon las finanzas españolas, recordando que los Habsburgo sufrirían 6 bancarrotas aún contando con el negocio americano.

      En todo caso, se sufriría otra bancarrota con los borbones en la época de Isabel II, aunque aquí no hubieron masas ignorantes, corruptas o vengativas responsables de la quiebra, sino élites corruptas sin necesidad de más apelativos. Y sobre todo, gobiernos haciendo frente a la liberalización de sus colonias provocados por los nuevos aires de nacionalismo liberal que indujo la revolución francesa.

      Saludos cordiales.

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  9. sarta de tonterías que el urbanismo francés no perjudico a catalunya el lo mismo que decir que España no perjudica económicamente a catalunya ,claro que catalunya a progresado i prosperado pero no gracias a estos i sus leyes i impuestos injustos con sus retribuciones igual de injustas , si a progresado es gracias al trabajo i sacrificio de todos los que hanvivido i trabajado en catalunya i cuando digo todos es todos tanto los nacidos aquí como fuera que tanbien hansufrido los recortes la falta de inecuación en infraestructuras i servicio mas los impuesto i encarecimiento de vida mas alto de toda España

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